WIP del documental Femicidio…

A continuación difundo un WIP (work in progress) del documental Femicidio. Un caso, múltiples luchas que me tiene como directora, guionista y protagonista, y que cuenta con producción ejecutiva de Carolina Reynoso y apoyo del Instituto de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA).

Las imágenes corresponden al último Paro internacional de mujeres y muestran parte de la movilización en la Ciudad de Buenos Aires, desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo, el pasado 8 de marzo de 2017.

Un agradecimiento enorme a las amigas, a las voluntarias, a mi tía Tere y a Luis Avila por habernos acompañado en esta jornada de lucha en la que llevamos una bandera en homenaje a María Elena Gómez (Miss Mariela), mi mamá, cuyo femicidio motiva este documental.

Más info:

www.filmfemicidio.com.ar 

facebook.com/FilmFemicidio

twitter.com/FilmFemicidio

 

Hace tres años nacía el documental…

Difundo lo que publiqué hace unas horas en mi perfil de Facebook, a propósito del “recuerdo” que la red social me señalaba:

empecé en 2013 mi proyecto de documental sobre el femicidio de mi mamá

Hace tres años decidía dejar lo que estaba investigando para mi tesina de la Carrera de Comunicación y embarcarme en el proyecto de un documental sobre el #femicidio de mi mamá.
Primero con ayuda de mi tutor, Eduardo Cartoccio, y luego habiendo conocido a Caro Reynoso, pude dar forma a ese deseo inicial que tenía que ver con mucho más que obtener un título: era mi oportunidad de sanarme y de brindarle algo a la sociedad que tanto me había quitado.
Hoy estamos en etapa de rodaje del documental FEMICIDIO. UN CASO, MÚLTIPLES LUCHAS (FilmFemicidio), habiendo logrado con mucho trabajo de Caro, mío y de amigxs, familiares y periodistas que nos apoyaron dos subsidios del INCAA Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (uno para guión en 2015 y otro para producción en 2016).
Luego de trabajar durante 2015 el guión con Gustavo Salvador Fontán en un taller con otras compañeras, el camino se hizo más fácil y seguimos avanzando, aunque para mí siempre fue un arduo y movilizante recorrido que recién hoy se ha tornado luminoso a pesar de la oscuridad transitada.
Hoy tenemos a Caro Reynoso en producción ejecutiva, a Melina Terribili en dirección de fotografía, a Mercedes Ducos como jefa de producción y a Lucho Corti en dirección de sonido. Es un equipo de trabajo muy especial, que entiende que este proyecto excede lo profesional –o más bien poco tiene que ver con ello–.
Gracias por confiar en mi idea inicial y por apoyar mi lucha, que es la de todas.
#VivasNosQueremos #cine #NiUnaMenos

Les dejo un recuerdito del #8M:

A once años del femicidio de mi madre…

Vengo pensando desde ayer qué comunicar este 19 de julio, en el undécimo aniversario del femicidio de mi madre, María Elena Gómez (Miss Mariela). Recordaba ayer, mientras escribía unas notas en una especie de diario que llevo desde hace muchos años, todo lo que he venido haciendo por la memoria de mi mamá y de otras víctimas de femicidio en la Argentina.

Llevo dos años trabajando en el documental Femicidio. Un caso, múltiples luchas, que será mi tesina audiovisual de la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA concluida en 2013.
Pienso cuánta energía, amor —o libido, según prefieran— he dedicado a mi madre en estos once años, y celebro que —better late than never!— recién ahora estoy concluyendo el duelo.

Imagino qué le diría a mi madre hoy. No sé si es lo más político que pueda escribir en este blog —siempre intento no descuidar ese abordaje—, pero es esto lo que me surge compartir hoy: una “imposible” carta a mi madre.

Querida mom:
Te vengo recordando e intentando honrar durante once años, tal vez porque fuiste lo más importante que tenía a mis 25 años, cuando te perdí súbitamente de tres puñaladas, heridas que se sintieron como propias.
Hice mucho esfuerzo por hacer lo que vos hubieras querido que hiciera: “luchar por mi libertad y felicidad”. A este deseo le di un marco social que me aportara más sentido: decidí luchar no sólo por tu memoria sino por la memoria de esas tantas víctimas acalladas y asesinadas por los “machos de América”.
Siguiré luchando por vos, por ellas y por mí, para darme una vida que pueda compensar el vacío de tu ausencia. 
Ya no sé qué más puedo hacer para que te sientas orgullosa de mí: puse al femicida en cana —aunque en 2013 salió en libertad, así es la justicia argentina—; busqué persistir en un optimismo tal vez sin gollete durante estos años, a pesar de caer en depresión, de sufrir estrés postraumático, de no encontrarle sentido a la vida sin vos. Te escribí canciones, poemas; pinté cuadros; te hablé en mis sueños; busqué información sobre lo que te estaba ocurriendo en 2005; intenté entender por qué no me habías contado todo lo que te estaba pasando, a pesar de que era tu confidente: seguramente quisiste protegerme. Escribí ponencias, hablé en público sobre cómo los diarios trataron la noticia sobre tu femicidio; se publicó mi trabajo en un libro de ensayos contra la violencia de género editado por la Universidad Nacional de Lanús. Levanté banderas en marchas y movilizaciones pidiendo que cese esta violencia ejercida sobre las mujeres de la cual los femicidios son la máxima expresión. Me invitaron al congreso, a una conferencia previa al #NiUnaMenos de este año, como familiar de una víctima. Me hicieron entrevistas para radio, televisión y medios gráficos. Escribí un guión de un documental que espero poder estar rodando este año. 
En octubre voy a cumplir 37 años, tengo una gatita muy linda, hago danza contemporánea, tomo clases de canto y, desde hace poquito, de chelo.
Creo que me convertí en lo mejor que he podido convertirme, y aún sigo creciendo. Finalmente estoy feliz. El duelo va concluyendo. Y todo esto que he venido haciendo por vos, confío, ayudará a otras mujeres y familiares para que se hagan cargo de sus historias, hablen sobre ello y podamos transformar esta sociedad argentina que en ocho años contabilizó, por lo menos, 2094 mujeres asesinadas a manos de sus parejas, ex parejas o personas allegadas.
Cierro con una foto que me gusta mucho, porque —además de ser bella técnicamente— da cuenta de toda esa fuerza que he sumado en estos años de lucha. A veces siento que las heridas cicatrizaron y que se han vuelto callos. Espero que ello no me impida abrirme a todo lo bueno que está por llegar a mi vida, gracias a —y como consecuencia de— estos once años de lucha.
Mara Avila en el NiUnaMenos 2016. María Elena Gómez, presente.

Foto gentileza del colectivo M.A.F.I.A. tomada en la movilización #NiUnaMenos el 3 de junio de 2016.

My love for you will never die, and I hope you can be proud of me, wherever you are.
Love,
Mara

Se presentará el libro BASTA: Ensayos contra la violencia de género

Se presentará el libro BASTA: Ensayos contra la violencia de género el jueves 9 de junio de 2016 a las 18 horas en el aula 5 del edificio José Hernández de la Universidad Nacional de Lanús, ubicada en la calle 29 de septiembre 3901, Remedios de Escalada, Lanús, en la Provincia de Buenos Aires. En este libro se compilan los ensayos ganadores, las menciones y los trabajos destacados por el Concurso de ensayos contra la violencia de género que organizó el Programa por la Igualdad de Género de la Universidad de Lanús en 2014.

 

Como comunicadora e hija de una víctima de femicidio, me resulta reparador y símbolicamente gratificante que el análisis que hice de la cobertura mediática que tuvo el caso de mi mamá (María Elena Gómez) por los diarios argentinos en 2005 haya podido ser publicado en este libro.

Presentación de libro Basta: Ensayos contra la violencia de género

Difundo a continuación la invitación oficial:

Presentación del libro BASTA: Ensayos contra la violencia de género

La UNLa tiene el agrado de invitar a la presentación del libro BASTA: Ensayos contra la violencia de género, que compila los ensayos premiados y destacados del “Primer Concurso de ensayos contra la violencia de género” desarrollado por el Programa por la Igualdad de Género.

En la misma contaremos con la participación de las autoras y los autores de los ensayos que forman parte de la publicación, así como de las evaluadoras que conformaron el jurado evaluador del concurso y autoridades de la universidad.


Sobre el concurso y la publicación:

La convocatoria al participar del Primer “Concurso de Ensayos Contra la Violencia de Género” se realizó durante el año 2014, se recibieron un total de 64 ensayos de excelente calidad, los cuales fueron evaluados por un Jurado integrado por cinco personas de reconocida trayectoria en temas relacionados a los ejes de la convocatoria: Cristina Álvarez Rodríguez, Karina Nazabal, María Sonderéguer, Violeta Correa y Silvia Chejter.

El resultado final de esta convocatoria es la publicación que tenemos el agrado de presentar, la cual cuenta con la presentación a cargo de la responsable del Programa por la Igualdad de Género Lic. Andrea Vallejos y prólogo de la Lic. Julieta Pacheco, responsable del Área de Géneros, Diversidades y Derechos Humanos del mismo Programa, y la compilación de los siguientes ensayos:


Primer Premio
: Mundo Porno de Federico Polleri

Segundo premio: Hablemos de amor de Natalia Gontero

Tercer premio: Horror interior de Lucia Lastero

Primera mención: Cuerpos que hablan de Rosa Martelloti

Segunda mención: No sólo me detuve para ver Cintia Mannocchi


Ensayos destacados
 

  • Derechos humanos universales y violencias de géneros: Contribuciones desde la educación crítica, de Chauqui, Osvaldo Ariel
  • El uso político de la diferencia, de   Romina Celli
  • Medios de Comunicación y violencia de género. Tres personalidades y Estilos diferentes ante el flagelo de la violencia de género, de  Ingolotti  Ana
  • La violencia obstétrica como vulneración y la violación de los derechos humanos de las mujeres, en los procesos de gestación y parto, en Argentina de  Mohr Renée
  • Policarte: La capacidad de transformación de las intervenciones artísticas en espacios públicos, de Padoani M. Soledad
  • Todas putas, de Natalia Pandolfo
  • El femicidio de María Elena Gómez: Mi derechos a réplica, como hija de la víctima, de Mara Avila

 

Soy Mara y mi madre fue víctima de un femicidio

Difundo a continuación la nota publicada por María Florencia Alcaraz en el sitio Web Infojus Noticias el 9 de septiembre de 2015, donde la periodista me da voz para hablar sobre el documental Femicidio. Un caso, múltiples luchas en el que estamos trabajando junto a Carolina Reynoso, la productora ejecutiva del film.

Lamentablemente, la nota estaba disponible online hasta hace pocos días pero ya no lo está. Trabajadoras y trabajadores del sitio Web han denunciado la desaparición de muchas publicaciones, sobre todo con contenido de interés social y político.

Nota de Mara Avila sobre el documental Femicidio. Un caso, múltiples luchas, en Infojus Noticias

Captura de un detalle de la nota publicada en Infujus Noticias el 9 de septiembre de 2015 y borrada al 5 de febrero de 2016.

9 de septiembre de 2015 – Infojus Noticias #NiUnaMenos

“Soy Mara y mi madre fue víctima de un femicidio”

Su madre fue asesinada en 2005 por su pareja. Al hombre lo condenaron a ocho años y en 2013 quedó en libertad. El análisis de la cobertura del caso de su mamá la llevó a dirigir el documental “Femicidio. Un caso, múltiples luchas” en preproducción. “Como hija de una víctima de femicidio, he decidido hacer público mi caso”, dice. Acá lo hace en primera persona.

 

Se cumplen tres meses de la convocatoria #NiUnaMenos, y una de las periodistas organizadoras de la movilización me solicita escribir esta nota. Alguien en algún lugar está escuchando o leyendo lo que tengo para contar.

Soy Mara, una comunicadora de la UBA que decidió hacer un documental sobre el femicidio de su madre, María Elena Gómez (Miss Mariela), una profesora de inglés apuñalada por su pareja, Ernesto Jorge Narcisi, el 19 de julio de 2005 en Puerto Madero.

Nota de Mara Avila sobre el documental Femicidio. Un caso, múltiples luchas, en Infojus Noticias. Detalle de la nota.

Detalle de la nota de Mara Avila sobre el documental “Femicidio. Un caso, múltiples luchas”, publicada en Infojus Noticias el 9 de septiembre de 2015.

En marzo de 2014, decidí hacer una tesina audiovisual para la carrera de Ciencias de la Comunicación de la UBA. En un primer momento, imaginé un cortometraje donde abordaría la cuestión del tratamiento mediático que recibió la noticia sobre el femicidio de mi madre. Fui a la hemeroteca de la Biblioteca Nacional y me encontré con los diarios del 20 de julio de 2005, entre los cuales me impactó y afectó bastante Crónica, que incluyó –tanto en una portada como en una nota de seguimiento del caso– una imagen del cadáver de mi madre. Escribí una ponencia titulada “El femicidio de María Elena Gómez: mi derecho a réplica como hija de la víctima”, para aclarar que mi madre no había sido víctima de ningún “drama pasional”, sino que había sido víctima de un “femicidio”, concepto con el que la sociedad está bastante familiarizada en la actualidad. El hombre –en este caso, Narcisi– mata a la que considera “su” mujer, y esto ocurre generalmente cuando la mujer –mi madre, en este caso– decide terminar la relación. Suele hablarse de femicidio íntimo, porque es en general la pareja –o alguien del círculo íntimo de la víctima– quien comete este arrebato de la vida de la mujer.

Presenté la mencionada ponencia en unas jornadas sobre género y comunicación en el Centro Cultural de la Cooperación en septiembre de 2014, donde conocí a la directora del documental Yo aborto, tú abortas, todxs callamos, Carolina Reynoso. Pronto decidimos trabajar juntas en el film Femicidio. Un caso, múltiples luchas, del cual seré directora, guionista y protagonista –el INCAA nos ha otorgado un subsidio para “desarrollo de guión” y confiamos en que pronto nos volverá a apoyar–.

Nota de Mara Avila sobre el documental Femicidio. Un caso, múltiples luchas, en Infojus Noticias. Detalle de la nota.

Referencia a la nota publicada en Infojus Noticias por María Florencia Alcaraz, recientemente borrada del sitio.

Hemos tenido dos jornadas de grabación: un registro de la movilización “Ni una menos” el 3 de junio en el Congreso de Buenos Aires, y otro registro en el reciente Congreso Latinoamericano de Comunicación en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA. Allí presenté un análisis de medios en diacronía respecto del caso de mi madre y del de la joven Agustina Salinas, apuñalada también en Puerto Madero por su pareja en abril de este año. La conclusión de este análisis da cuenta de que se han abandonado los sintagmas “drama pasional” o “crimen pasional” en el transcurso de diez años, pero en algunos medios de comunicación persiste un tratamiento amarillista y folletinesco de los casos, donde el “misterio”, el “drama” y la “sangre” están a la orden del día.

Como hija de una víctima de femicidio, he decidido hacer público mi caso, y trabajar en un film que visibilice la problemática. Porque necesitamos mayor protección del Estado hacia las víctimas y erradicar las prácticas y discursos sociales que continúan revictimizándolas aun muertas. Como mi madre, ellas ya no pueden hablar; pero las que están aquí nos necesitan.

Nota: creo que la nota publicada en Infojus tenía algún textito editado por la periodista, pero no lo puedo constatar pues no hice captura de la nota. Sin embargo, el diario Reporte la había levantado el 10 de septiembre de 2015 aquí.
La nota original se encontraba alojada en esta URL.

Foto de Analía Ávalos.

La excusa de la academia: hablar sobre el femicidio de mi madre públicamente

El año pasado presenté una ponencia en el Centro Cultural de la Cooperación sobre el tratamiento por medios gráficos de la Argentina del femicidio de mi madre, ocurrido el 19 de julio de 2005. La ponencia se titulaba: “El femicidio de María Elena Gómez: mi derecho a réplica como hija de la víctima“. Dicho trabajo fue destacado por la Universidad Nacional de Lanús, y próximamente será parte de una publicación digital en la que se compilan otros trabajos surgidos de un concurso de ensayos sobre violencia de género.

Mara Avila en la Facultad de Ciencias Sociales durante el Congreso Latinoamericano de Comunicación (cámara: Carolina Reynoso).

Mara Avila en la Facultad de Ciencias Sociales durante el Congreso Latinoamericano de Comunicación (cámara: Carolina Reynoso).

Básicamente, como hija de una víctima y como tesista de Ciencias de la Comunicación de la UBA, quería usar mi derecho a réplica y dejar en claro que mi madre, María Elena Gómez, no había sido víctima de ningún “drama pasional”, sino que había sido víctima de un femicidio. Asimismo, quería refutar la información acerca de que había recibido puñaladas en la vagina –tal como lo publicaba el diario Crónica el 20 de julio de 2005–, puesto que mi madre había sido apuñalada en el tórax.

Recientemente, presenté en el Congreso Latinoamericano de Comunicación en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA un análisis en diacronía respecto del tratamiento por medios gráficos que recibió la noticia sobre el femicidio de mi madre en 2005 y sobre el que recibió el caso de la joven Agustina Salinas, también apuñalada por su pareja en Puerto Madero pero en 2015. La conclusión a la que llegué fue que, a pesar de la evidente visibilización que ha adquirido la problemática del femicidio en la actualidad, el periodismo persiste en el uso de ciertos recursos folletinescos en los que el “misterio”, la “sangre” y el “drama” siguen vigentes.

Mara Avila exponiendo sobre femicidio y medios de comunicación en el Congreso Latinoamericano de Comunicación el 19 de julio de 2015.

Mara Avila exponiendo sobre femicidio y medios de comunicación en el Congreso Latinoamericano de Comunicación el 19 de julio de 2015.

Ahora me encuentro en Córdoba, y el miércoles me presentaré en el Congreso REDCOM en la Escuela de Ciencias de la Información de la Universidad Nacional de Córdoba, para volver a hablar sobre el tratamiento mediático del femicidio de mi madre, con una actualización de la ponencia arriba mencionada (podrán ver el programa completo del congreso aquí).

Si bien cada momento de exposición pública me genera bastante estrés, estoy convencida de que la única forma de generar un cambio en esta sociedad donde los “machos” continúan matando a “sus” mujeres es visibilizando la problemática del femicidio y de la violencia de género como un problema social de todas y de todos.

Desde mi lugar, no le deseo a ninguna hija ni hijo tener que pasar el martirio y las consecuencias psicológicas –aparentemente bien ocultadas durante estos años– que este hecho social ha ocasionado en mi vida. Por eso hago lo personal público –como señala el feminismo: lo personal es político–.

Grabación para el documental Femicidio. Un caso, múltiples luchas.

Grabación para el documental Femicidio. Un caso, múltiples luchas (Dir. Mara Avila, Producción Ejecutiva: Carolina Reynoso) en la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

Gracias a quienes están apoyando mi proyecto de documental, con producción ejecutiva de Carolina Reynoso: Femicidio. Un caso múltiples luchas. En el marco de este film, estoy sanando las heridas del pasado y del presente, con el objeto de brindar mi historia a la sociedad que tanto me ha quitado pero que ahora parece estar acompañándome de una forma menos estigmatizante.

10 años desde el femicidio de mi mamá

El feminisno sostiene que “lo personal es político”. Por eso te cuento, a vos que tal vez estás preocupado/a por el resultado de las elecciones porteñas de hoy o que quizás estás compartiendo un rato ameno con tu familia, que una mujer de treinta y cinco años hoy está intentando hacer un documental sobre el femicidio de su madre. Hoy, 19 de julio de 2015, se cumplen diez años desde que María Elena Gómez, Miss Mariela, fuera asesinada por su pareja en Puerto Madero. El femicida está libre, habiendo cumplido su condena, desde el 18 de julio de 2013. Yo, su hija, fui querellante en dicha causa, y llevo diez años tratando de encontrar una mayor paz en mi vida, tratando de transformar el dolor a través de distintas manifestaciones del arte, por mínimas que sean: cantar, pintar, bailar y, ahora, trabajar en esta peli. Yo, Mara, he sido una “víctima colateral” más, según los relevamientos y categorías de la ONG La Casa del Encuentro.

¿Por qué debería interesarte esta historia “personal”? ¿Por qué estaría bueno que apoyaras el documental que estamos pre-produciendo con Carolina Reynoso sobre este caso?

Film Femicidio en el Congreso durante la jornada Ni una menos. Dijimos presente por María Elena Gómez

María Elena Gómez (27-04-1952 / 19-07-2005) presente. Foto: Analía Ávalos.

Porque vos también sos parte de esta sociedad donde la mujer es cosificada desde las más mínimas hasta las más extremas prácticas –como es el caso de un femicidio, entendido como el asesinato de una mujer por parte de un hombre que la considera de su propiedad–.

Eso. Solamente quería que te tomaras un momentito hoy para reflexionar sobre esas prácticas y discursos que los sujetos en esta sociedad capitalista continúan reproduciendo y que hicieron posible que en 2014 se contabilizaran al menos 277 femicidios en nuestro país.

¡Basta de mujeres asesinadas por sus parejas! ¡Basta de niñas, niños y jóvenes que se quedan sin madre a causa de la violencia de género! Basta de “Marielas” y de Maras”. Hagamos algo ya.

Cumpleaños en lucha: un nuevo aniversario del nacimiento de María Elena Gómez

Le digo a una amiga hace unos días: “el 27 de abril cumplía años mamá”. Mi amiga replica: “cumple años tu mamá”. “Cumplía“, sigo pensando. Porque hoy no está. ¿O sí?

¿Podemos pensar que mi mamá está presente en todo lo que hago para recordarla? ¿Podemos pensar que está presente en mi lucha contra la violencia de género y en el documental que he decidido realizar para que toda esta mierda que he vivido sirva para algo? ¿Podemos pensar que Mariela, cuya partida nadie imaginó el 19 de julio de 2005, se fue para darnos una nueva lección –y no de inglés, en ese caso–?

María Elena Gómez con un alumno de inglés

María Elena Gómez (Miss Mariela) con uno de sus alumnos de inglés.

 

Todo esto nos remite a la cuestión de la memoria. ¿Cómo recordamos a nuestras víctimas? ¿Qué hacemos desde lo subjetivo y desde lo social para sanar las fracturas en la empantanada tierra de nuestros recuerdos? ¿Cómo salir del pantano y empezar a sembrar un bosque en tierra fértil? ¡¿Cómo usar la mierda como abono, me he preguntado tantas veces?!

Sin dudas, me gustaría no estar pensando en cómo honrar a mi madre, una luchadora, una mujer argentina asesinada por querer decir “basta” –una más, de las que cada 32 horas mueren en la Argentina, víctimas de femicidios–. Ojalá estuviera soplando junto a ella las velitas de un rica torta por los 63 años que hoy hubiera cumplido.

Pero también sé que si todo hubiera seguido el cauce “normal” de una familia de clase media porteña, no sería la mujer que hoy soy –y que estoy tratando de construir, a pesar de mis “pantanos” y de la “mierda”–.

Por suerte la cultura en la que vivimos habilita cada vez más la emergencia de subjetividades que luchan, por ponerlo en términos que ahora mismo estoy pensando. Entonces no es tan “raro” que me anime a decir, después de casi diez años: “mi mamá fue una víctima de femicidio, yo he sido una víctima colateral, y contra esta violencia de género –sistemática– quiero hacer algo”.

Porque a pesar de que la violencia hacia las mujeres continúa reproduciéndose a través de múltiples prácticas y discursos, aquí estamos nosotras, las hijas de las víctimas, las estudiantes, las mujeres que luchamos para que no nos callen ni nos sigan matando. Por eso mi voz se vuelve múltiple. Junto con mi voz –aunque tan sólo sean unas líneas en un blog– resuena hoy también la voz de mi madre, y con ésta la de cientos de mujeres que luchan a diario contra la violencia de género.

Hoy no es un cumpleaños más de María Elena Gómez (Mariela, Miss Mariela). Hoy es un cumpleaños en lucha. ¡Basta de femicidios! ¡Basta de violencia contra las mujeres!

Volviendo a la cuestión de la memoria, mi mejor homenaje a mi madre es hoy –y lo será siempre– persistir en mi lucha.

María Elena Gómez, víctima de femicidio en la Argentina, con su hija, Mara Avila

María Elena Gómez, una profesora de inglés víctima de femicidio en la Argentina en 2005, con su hija, Mara Avila.