Diagnóstico para una huérfana de femicidio

Buenos Aires, 23 de febrero de 2016

Hace un rato salí de mi sesión de terapia. Fue la primera vez desde el femicidio de mi madre –ocurrido en 2005– que un profesional me da un diagnóstico: “estrés postraumático”.

La psicóloga, a quien visito semanalmente desde mayo de 2015, me explica que este estrés postraumático supone una serie de secuelas en diversos aspectos de mi vida que, como una huérfana de femicidio, continúo experimentando aún hoy, después de más de diez años.

Primer registro oficial de femicidios en la Argentina en 2014

Cifras del primer registro oficial de femicidios en la Argentina (datos de 2014).

Luego del femicidio de mi mamá (María Elena Gómez), apuñalada por su pareja en 2005, empecé terapia transpersonal con un profesional; interrumpí este tratamiento en diciembre de 2014, para comenzar uno nuevo, con una psicoanalista mujer especializada en género, en mayo de 2015. Este proceso fue contemporáneo de mi decisión de realizar un documental en primera persona donde contaré gran parte de esta historia.

Este documental, a pesar del desaliento inicial que recibí de no pocas personas allegadas, me permitió comprender y procesar en gran medida lo ocurrido a mi madre en 2005, avanzar en la resolución del duelo y, junto con la militancia a favor de los derechos de las mujeres, encontrar un anclaje social a la tragedia.

Actualmente, el documental titulado Femicidio. Un caso, múltiples luchas se halla en una etapa de preproducción, a la espera de un subsidio del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) para ser concretado.

Espero que el Estado argentino esté a la altura de esta problemática social, y conceda el presupuesto necesario para erradicar los femicidios en nuestro país que, según los datos de ONG La Casa del Encuentro, han sumado 1808 entre 2007 y 2014.

Ojalá la sociedad en su conjunto comience a transformar su mirada respecto de la violencia de género, de modo que una ayuda a tiempo para las víctimas y una ayuda comprensiva y eficaz para lxs huérfanxs de las víctimas sean posibles.

Mara Avila y su mamá, María Elena Gómez, víctima de un femicidio en 2005.

Mara Avila y su madre, María Elena Gómez. Créditos: foto de Emilio Capasso (retoque: Pablo Mozuc).

Porque no todxs lxs hijxs de víctimas de femicidio tienen la posibilidad de hacer documentales; y porque no todas las “víctimas colaterales” tienen los recursos suficientes para un tratamiento psicológico de más de diez años.

Por todo ello –y por tanto más– necesitamos un Estado presente, y una sociedad que se involucre y deje de mirar hacia un costado.

Con bronca pero con optimismo,

#NiUnaMenos

Mara Avila

Directora y guionista del documental Femicidio. Un caso, múltiples luchas.
Comunicadora.
Hija de una víctima de femicidio en la Argentina.